Cuatro Caminos – Capítulo 06 de octubre | Juegos peligrosos

La razón que los puso en orillas opuestas es un proceso judicial por actos sexuales abusivos, don la pequeña hija de esta pareja seria la víctima y el victimario, alguien muy cercano a la familia que además es un funcionario de la gobernación de Cundinamarca.

Alejandra Rodríguez investigó en qué va este proceso y se encontró con varias sorpresas, ¿se trata de una falsa denuncia o la niña dice la verdad, pero nadie le quiere creer?

Isleny tenía 28 años y una hija de otra relación cuando se conoció con Jonatan. Al ver que era cinco años menor que ella, dudo en iniciar una relación. Sin embargo, él la terminó convenciendo. Dos años después, la mujer queda en embarazo de una pequeña y el hombre reacciona de una forma poco común.

Tres meses después Jonatan le pide que se vayan a vivir juntos, pero al año la relación ya estaba bastante deteriorada y la mujer solo recibía maltratos de su parte. A raíz de esto Isleny buscó ayuda y refugio en la familia de su esposo, conformada por los papás y dos hermanos; Juan y Arturo Olivares sin esperar que este último atacaría sexualmente a su hija menor.

A esta altura, los problemas de pareja pasarían a un segundo plano cuando Asleny comenzó a notar comportamientos extraños en su pequeña hija, quien para la época tenía casi tres años y fue llevada al médico. Allí le dijeron que la niña tenía una infección leve en los genitales y paso desapercibido.

Sin embargo, más adelante, nuevos comportamientos extraños alertarían a la mujer. Un domingo, luego de que la pequeña volviera de casa de sus abuelos, una escena llamó poderosamente la atención de la mujer, pues la niña estaba en su habitación tocando sus partes íntimas.

Inmediatamente, la mujer se acercó cautelosamente a la pequeña y le preguntó quién le había enseñado aquel ‘juego’, a lo que la menor le respondió: “Mi tío Arturo”. A raíz de esto, Islendy le contó a su expareja, pero al ver que no le creyó, decidió iniciar un proceso legal en contra de Arturo, su hermano.

En el proceso, salieron nuevos indicios de que aquel hombre ya había tenido este tipo de comportamientos con otra sobrina y por lo cual ya tenía una denuncia.

Su caso llegó en enero de este año (2019) a la fiscal 231 de la unidad de delitos sexuales Elvia Judith, pero desde el primer momento la relación con la funcionaria no ha sido fácil, mientras que Arturo continúa declarándose inocente.

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