Yo no creo en los hombres

María Dolores es una muchacha pobre y de nobles sentimientos, que tiene un gran talento para confeccionar vestidos de alta costura. Cuando su padre es asesinado, tiene que tomar la responsabilidad de sacar adelante a su familia, pero justo antes de la muerte de su padre, había renunciado al taller de alta costura donde trabajaba, cansada del acoso del que era objeto por parte de Jacinto, su supervisor inmediato; sin embargo, ahora María Dolores tiene que reconsiderar el volver al taller, ya que de ella depende el futuro de su madre Esperanza, y de Clara, su hermana. 

Cuando se decide a denunciar a Jacinto, conoce a Maximiliano Bustamante, un abogado atractivo y muy honesto, quien queda profundamente impactado por su belleza y se ofrece a ayudarla en el tema del acoso. Aunque hay atracción entre ellos, ambos tienen compromisos sentimentales. Él está a punto de casarse con Maleny, una joven de sociedad, malcriada y caprichosa, que en realidad no lo quiere y además lo engaña con su maestro de tenis. María Dolores es novia de Daniel Santibañez, un junior sin escrúpulos, que la engaña, pues en realidad está comprometido con Ivana, una joven millonaria y poco agraciada físicamente, que lo ayudará a evitar la ruina de su familia. 

Antes de casarse con Ivana, Daniel quiere tener a toda costa a María Dolores y hacerla suya, pero sabe que la única forma es casándose con ella, así que planea una boda “falsa”. Aunque Daniel se da cuenta que sí está enamorado, se ve presionado por su madre para que se case con Ivana, abandonando a su suerte a María Dolores y dejándola embarazada.