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Capítulo 33 - Parte 3 - Gestas es perseguido por los romanos | Jesús

Los soldados romanos creen que Gestas es uno de los judíos rebeldes que provocan las revueltas y van tras de él.

08 Nov 2020 19:48 Por: canalrcn.com

Natanael le pide permiso a la madre de Jona para contraer matrimonio con su hija, y ella encantada accede a la petición del joven.

En la fiesta, Tomás es tentado por Satanás a través de una hermosa joven que le ofrece vino. El joven se embriaga, pero afortunadamente él se marcha del lugar y ella le dice que espera volverlo a ver.

Un grupo de soldados llegan a Cafarnaúm mandados por Poncio Pilatos, con el fin de reclutar a Cornelio y a sus hombres para combatir a los rebeldes, pues deben encontrar a los líderes del movimiento a cualquier precio.

Juana trae a su apuesto hijo y lo presenta a Salomé y a Helena, presumiendo de la belleza de él ante ellas. Herodías ve la escena y se molesta al ver que la mujer intenta relacionar a Abel con Salomé, entonces Antipas le responde que es mejor un matrimonio de su sobrina con el hijo de Chuza que con un simple soldado.

Los soldados ven en la multitud a Gestas y lo llaman, pues es una de las personas que estuvieron presentes en la masacre ocurrida en el mercado. El joven sale corriendo despavorido porque teme por su vida.

Poncio Pilatos observa cómo Abel le coquetea a su hija Helena y entre risas le comenta a su soldado que no permitiría que ella se casara con un judío, sino con un noble romano que él mismo escoja.

Mientras tanto, los discípulos pelean porque han olvidado recoger los panes. Jesús se percata de la discusión y les dice:

“¿Será posible que tengan el corazón endurecido? Tienen ojos, pero no ven, tienen oídos, pero no escuchan, ¿no recuerdan los panes que les dimos a los 5 mil? ¿cuántos cestos de sobra recogimos?

“12”, dijo un discípulo.

“¿Y de los 4 mil que alimenté, ¿cuántos cestos de sobra recogimos?

“7”, replicó el amigo del Mesías.

“¿Y aún no han comprendido que el problema no es el pan? Necesito repetir lo que he dicho tantas veces. No se preocupen por lo que van a comer o beber, ni por cómo se van a vestir, ¿la vida no es más importante que el alimento? ¿el cuerpo no es más importante que la ropa? “

Asimismo, añadió, “con lo que deben tener cuidado es con la levadura que transforma el pan, así como con las falsas enseñanzas de los fariseos que distorsiona la palabra de Dios según sus intereses”.