El Chavo del 8 | La venta de churros

Doña Florinda está pasando por un mala situación económica y Don Ramón no ha conseguido empleo, por lo que juntos emprenden un negocio de churros.

8 Abr 2019 13:16Por: canalrcn.com

Todos los niños de la vecindad estaban jugando en la casa de Quico, en un momento se dividieron pues unos querían jugar y otros querían comer. Todos discutían cuando Doña Florinda salió de la cocina para decirles que la comida estaba lista, escuchó al Chavo decirle ‘vieja chancluda’ por lo que le dijo a Quico que por esa razón no quería dejarlo invitar a sus amigos a la casa.

En la mesa cuando todos estaban comiendo el Chavo volvió a llamar ‘vieja chancluda’ a Doña Florinda, ella tenía la torta de cumpleaños en sus manos, el Chavo aprovechó para comérsela de a pocos.

Cuando Quico prendió las velas quiso pedir como deseo que el próximo cumpleaños no asista nadie para que se pudiera comerse el pastel él solo; Doña Florinda le dijo que el mejor deseo que puede pedir es que a ellos dos se les ablande el corazón y aprendan a compartir sus cosas con los demás.

Días después, Don Ramón volvió a la vecindad muy triste pues no consiguió trabajo. Al mismo tiempo, en la casa 14, Doña Florinda le pidió a Quico que le comprara 3 pesos de pan, pues por el momento deben ahorrar dinero.

Quico perdió el dinero en una apuesta no muy legal con la Chilindrina y cuando su madre salió a pedirle el pan, se dio cuenta que no lo compró, Don Ramón escuchó que Doña Florinda tiene poco dinero por lo que se le ocurrió que ella hiciera churros ya que le quedan muy exquisitos y él los vendiera.

Doña Florinda con ayuda de Quico y el Chavo prepararon los churros. El profesor Jirafales llegó unas horas después y aprovechó para ser el primero en probar los churos de Doña Florinda, el problema es que el Chavo aprovechaba pequeñas distracciones del profesor para quitarle los churros y comérselos.

Don Ramón empezó su trabajo como vendedor de churros con un uniforme que Doña Florinda le dio, a pesar de que no le gustó debió ponérselo, pues es una orden de su nueva jefa.