Capítulo 34 | Mirando enfrenta a Gerardo y a Pacho

Un duro enfrentamiento dejará al descubierto cada una de las mentiras de Gerardo y la clase de persona que es Pacho y Gabo.

27 Sep 2019 18:27Por: canalrcn.com

Mirando sale con Gerardo camino a la cafetería, pero Úrsula se percata de que algo raro está pasando. Ella le pregunta a Rubiela y ella no sabe cómo decirle que su esposo es el culpable del robo de las muestras para la licitación.

El italiano llega a casa de Fernán para cobrarle no solo la plata que le robó, sino también los intereses desde la fecha hasta hoy. El extranjero es recibido por Rosario y Fernando, quien no sabe cómo manejar la situación.

Mirando llega a la cafetería con Gerardo donde Pacho y Gabo lo citaron para confrontar toda la verdad. Gabo comienza a culpar a Gerardo de todo y él, ofendido, solo quiere golpearlo. La discusión se acalora pero Mirando sabe cómo ponerle orden: él quiere hacerles los zapatos para la licitación vendiéndoselos más caros, quiere que sus hijos se casen para que se conviertan en consuegros y, además, quiere que lo presenten al club.

Mirando se retira de la mesa en compañía de Gerardo y mientras llegan a la empresa, le revela que lo despide del trabajo, además de dejarle en claro que si quiere seguir en el apartamento que él les dio, debe disculparse en frente de todos sus compañeros por lo que hizo. 

Por otra parte, Adelaida tiene el plan ideal para dañarle la fiesta a Miranda: contarle que la mujer que conoció Martín hace 12 años, y de la que aún está enamorado, apareció nuevamente en su vida. Ella llama a Miranda y confirma la cita que tienen con la diseñadora para el vestido; como Miranda no sabe las verdaderas razones por las que la empresa perdió la licitación, ella accede, sin saber que será víctima de una mala jugada.

Fernán está tratando de solucionar los problemas con Stefano, el italiano, llegando a un acuerdo que podría beneficiarlos: él debe pagar en una semana el 30% de la deuda y dentro de un mes el 70% restante, sin pagar intereses. Fernán no está del todo de acuerdo, pues sabe que no posee todo ese dinero, mucho menos en poco tiempo, pero aún así se verá forzado a cumplir, ya que si no lo hace podría enfrentar una embargo de todos los bienes y podría, incluso, ir a la cárcel.

Úrsula discute fuertemente con Gerardo, desencadenando lo peor: que él se vaya de la casa. Él reconoce que cometió un error, pero no está dispuesto a pedir excusas delante de todos los empleados de la empresa, pues siente que tiene dignidad y no quiere perderla. Úrsula se siente decepcionada y solo quiere quedarse viviendo en el apartamento que les dio Mirando.